domingo, 4 de octubre de 2015

Pgoblemas de los fganceses en sus casas

Dejad de llorar, amigos míos...

¡Recuperamos el blog! 
(sí, en plural, como si tuviera yo un equipo detrás de todo esto...)

¿A qué se debe esta vuelta? Bueno, ya sabéis que mi hijo virtual nació fruto de mucho tiempo libre y tuve que abandonarlo precisamente por falta de él. Ahora, como parece que el destino quiere que viva en Francia por siempre jamás, he vuelto a este país vecino y vuelvo a tener tiempo libre. No tanto como el año pasado, AFORTUNADAMENTEYGRACIASALSEÑOR, pero haberlo, haylo.

Voy a aprovechar mi experiencia con las viviendas francesas para hablar de algunos problemillas que nos podemos encontrar en ellas. Vosotros pensaréis: una casa en Francia, pues igual que una en España, ¿no?



Hay unas cuantas cosillas que nosotros tenemos como básicas y presentes obligatoriamente en todas las casas que, sin embargo, los franceses no conocen o se niegan a incorporar en sus vidas por razones desconocidas. Y yo, como las tengo que sufrir, pues os he hecho una listita para que no creáis que uno se viene a Francia de rositas. Mirad qué dura es la vida del expatriado en Francia:

  • Lavadora: es un electrodoméstico que he llegado a venerar. ¿Cuántos de vosotros habéis visto en España lavanderías de estas que van a moneditas? Muy pocos, estoy segura. Claro, ¿para qué las íbamos a querer si todo el mundo tiene una lavadora en su casa? Resulta que en Francia creen que este gran invento, que colaboró en la liberación de la mujer, es algo de ricos, un capricho poco necesario. Mejor irte cargado con tu bolsón a la lavandería de tres calles más allá, esperar 45 minutos y volverte con toda la ropa mojada que pesa un quintal. Encontrar un piso con lavadora es como teñirte en pelo de verde y que te quede bien. Altamente improbable.
  • Soporte para la ducha: ese gran desconocido. Otro invento que tendríamos que pasarles a los franceses para hacer su vida más cómoda al posibilitarles enjabonarse con las dos manos (¿o es que tendrán tres y llevan una escondida?). Luego hay sitios donde tienen soportes, pero están a la altura del cuello, lo cual no es muy útil. De verdad, ¿es tan difícil? ¿Taaaaaan difícil?
  • Fregona: un clásico español que no acabó de cuajar en el país de al lado. Aquí encontraremos siempre escobas, lo cual ya es una garantía que no existe en el Reino Unido, pero no contéis 100% con la fregona. El set indispensable en España de cubo con escurridor + fregona aquí no triunfa especialmente.
  • Almohada: esta vez no es que no tengan, afortunadamente, pero han pensado que compartir almohada es de débiles, que mejor una para cada uno. Sí, vamos a hacer almohadas cuadraditas individuales. Lo cual no está del todo mal, pero la opción de tener una almohada larga Spanish style para poder abrazarla o rodar por la cama sin perder soporte para la cabeza desaparece. Una lástima, aunque queda muy mono en la cama.
  • Cortina en la bañera: ya van dos problemas con la ducha, tienen que hacérselo mirar. Pues eso, que ya he visto varias casas con bañera que no tienen mampara ni cortina ni nada, así que hay que ducharse con mil ojos para no hacer una bañera del baño en su totalidad.
Hasta aquí he llegado de momento, pero no descarto ampliar la lista si descubro más diferencias incomprensibles con las casas españolas, o si alguien muy amablemente me las hace saber. ¡A más ver!

PD: soy consciente de que esta entrada probablemente os importe lo que viene siendo un pepino, pero he sentido la necesidad de contar al mundo españolito todo eso que nosotros tenemos para hacernos la vida más cómoda y los franchutes no. Que venirse a Francia a vivir implica unos sacrificios.

4 comentarios:

  1. Hola Alexandra!
    Te escribí hace bastante para preguntarte por lo de auxiliar (no creo que te acuerdes). Pues también me la dieron y a un pueblo digamos rural como el tuyo (bueno, quizá algo menos). Me reconforta leer tu blog, sobre todo porque tienes mucha razón y me siento identificada. Tanto costaba poner lavadoras? Jajaja mucha razón. La cuestión es que es cierto lo del tiempo libre... muchísimo y hay que llenarlo. La verdad es que estoy motivada pero no al 100% y tu blog me ayuda bastante. Quiero creer que los 7 meses valdrán la pena y no abandonar a mitad... un saludo!

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    1. ¡Hola!
      Espera... ¿Un comentario en mi blog? ¿Qué está pasando?
      Pues creo que sí que me acuerdo de ti, que me preguntaste por Facebook. Me hace muuuucha ilusión que leas mi blog y que te haya ayudado en algo :D Por supuesto yo te recomieno que no abandones la experiencia, al final conocerás a gente y tendrás más planes. En realidad casi todos los auxiliares acaban en puebluchos... la vida es así. Es inevitable aburrirse, pero intenta apuntarte a algo, estudiar algo a distancia... piensa en utilizar todo ese tiempo libre en algún proyecto, eso motiva :) Y quizá la experiencia de auxiliar te sirva luego para algo insospechado. Por ejemplo, yo ahora vuelvo a vivir en Francia (el destino...) y estoy de prácticas en una agencia de traducción en parte porque han valorado que haya vivido en este país antes. Y ya sabes, si tienes cualquier duda o simplemente un día te aburres mortalmente, ¡aquí estoy!

      Encantada de que me leas y de leerte :)

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  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  3. Perdón he escrito Alexandra y es Alejandra.

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