jueves, 23 de abril de 2015

Mi experiencia como auxiliar de conversación en los Alpes franceses

Hoy toca entrada para aquellos que queráis saber cómo me ha ido este año en Francia (qué he hecho, cómo narices llegué a irme, si me he querido pegar un tiro) o que estéis interesados en pedir la beca de Auxiliares de conversación, en especial al país del fromage y las baguettesMe había salido un tocho de entrada infumable e inmensamente aburrido al estilo "querido diario", así que he intentado reformarlo para hacerlo más ameno y que no os arrepintáis de haberme cotilleado el blog. O que os arrepintáis un pelín menos.


Empezamos. Escribo esto a día 23 de abril de 2015, mi último día en Gap y mi último día de esta semana llena de quedadas, despedidas y demás gestiones que te toca hacer cuando te vas de una ciudad. Mañana parto a tierras suizas a pasar unos días antes de volver definitivamente a Alicante.

Me voy a remontar al 25 de septiembre de 2014, día en que mi autobús llegaba a la estación de tren de Gap, pueblo en el que he habitado desde entonces. Llevaba todo el día de viaje y no estaba ni contenta ni triste, ni ilusionada ni resignada (bueno, igual resignada sí que estaba un poco). Estaba, sencillamente. "Lo que sea que tenga que venir, vendrá".


Gap. Además de una marca de ropa pija, es un pueblo.
Unos meses antes, después de papeleos mil y meses de espera, me habían comunicado que tenía plaza. Pues bien, ok, ya me lo esperaba. Es lo malo de que casi todos los planes te salgan bien: te acostumbras a ello y vives con un miedo horrible al día en que eso deje de pasar. Bueno, el caso es que en unos meses me iba a Francia, a un pueblo perdido de los Alpes a hacer algo que no me hacía ninguna ilusión: dar clase en institutos. ¿Y para qué pido la beca, si no me gusta lo que voy a hacer? Pues era una manera de tener algo asegurado para después de la universidad porque no sabía qué hacer y de paso darle caña al francés. 

¿Es ilusión y alegría eso que se lee entre líneas? Por favor, ¡no intentes disimular un entusiasmo que no puedes esconder!

En efecto, cero ilusión. Esperaba irme unos meses a un pueblo perdido en la montaña a soportar niños insoportables, a no entender nada con mi francés oxidado, a pasar frío y a... en fin, que no esperaba que fuera el año de mi vida. Sigo pensando que no ha sido el año de mi vida, pero desde luego ha sido un muy buen año. Mejorable en algunos aspectos, pero mucho mejor de lo que esperaba. Empezamos con mis experiencias.
Yo integrándome en el estilo de vida campechano

La primera semana, al contrario de lo que me esperaba, fue facilísima gracias a Pedro, un profesor con el que he trabajado, y a su mujer, Sonia. Podría hablaros horas de esta adorable familia y sobre todo de él, porque es un personaje de esos que no se ven todos los días, pero me limitaré a un resumen: Pedro es medio andaluz/francés/marroquí, flamencólogo, se enrolla como las persianas y es natural como la vida misma; Sonia es un encanto. Tienen dos hijos, un niño de 7 años y una niña de 3, que planeé llevarme de vuelta a España en la maleta porque es el ser más adorable que he conocido en mi vida, aunque obviamente no llevé a cabo el plan. La niña es sorda, así que Sonia no trabaja porque tiene que llevarla cada dos por tres al logopeda. Como no trabaja, yo fui la tercera hija de quien se hizo cargo esos días. Gracias a ella, en una semana había encontrado estudio, tenía una cuenta en el banco y estaba gestionando el móvil. Con ellos empecé mi vida en ese montañoso lugar: subí una montaña con un desnivel que casi hace que se me pierda el hígado por el camino y fui a una feria agrícola. Arriba tenéis la prueba. La susodicha no me quiso firmar un autógrafo, pero me dejó hacerme una foto con ella.

El día en que firmé el contrato y me dieron las llaves me fui a mi estudio. Me parecía increíble que estuviera viviendo en un estudio yo sola, en Francia y sobre todo pagándomelo yo con mi sueldo (¡mi sueldo!). No sé si habéis pasado por eso, pero era muy emocionante y no tenía internet para contárselo a todo el mundo. La sensación fue genial, pero a la vez fue HORRIBLE no poder contárselo a nadie.

El winter came delante de mi fenêtre

Pues sí, ya estaba instalada en Gap. Es un pueblo sin nada especial, pero está en un sitio precioso, rodeado de montañas verdes en verano y blancas en invierno. Tiene mucha vida a pesar de su tamaño y de estar un poco perdido. Esperaba que hiciera mucho frío desde el principio, pero lo cierto es que hasta noviembre el tiempo fue bastante agradable. Luego aquello de "winter is coming" se hizo realidad, pero afortunadamente no duró mucho y al menos le saqué algo de partido (si entráis en "Sobre mí" veréis una foto). 

Bueno, hasta aquí la "introducción" más larga que habéis leído (o saltado) en vuestra vida. Pasemos a lo que viene siendo la tarea de auxiliar. Me esperaba que me encasquetaran clases a mí sola, que los chavales se rieran de mí, que se portaran fatal, que no hicieran ni caso, que me tuviera que preparar mil cosas y romper la cabeza cada semana...
NO HE HECHO NI EL HUEVO
Me gustaría dejar claro aquí que esto no es común a todos los auxiliares. En general los de primaria creo que curran más (en especial tengo una amiga inglesa que estaba explotadísima), pero aun así no nos dio ningún ataque por estrés. Se supone que trabajamos 12 horas a la semana. La media de horas que he hecho yo a la semana es de 8 tirando p'arriba, y no soy la única. Es posible que mi caso sea bastante extremista, pero me toca hablaros de mí porque es lo que hay. 

Así que, eso. Ni palo al agua he dado. No me han dejado sola con la clase prácticamente nunca. Había una profesora que nunca quería que fuera porque no sabía cómo integrarme en las clases; otras nunca me decían lo que había hasta que estaba en clase, así que ayudaba con vocabulario y tal pero no tenía que preparar nada... Y los chavales se portan INFINITAMENTE mejor que en España. Lo máximo que hacen las clases "malas" es hablar y dar por saco un poco, pero nada más. En conclusión, el gobierno francés me ha pagado 790 euros durante siete meses por menos de 8 horas semanales de "trabajo". Pues está bien, ¿no?
El salón-comedor-dormitorio-entrada de mi casa de 25 m2
Pero no es oro todo lo que reluce. Ocho o nueve horas de trabajo semanales hacen que tengas mucho, mucho, pero que MUCHO tiempo libre, un tiempo que en un pueblo como el mío y sin conocer a mucha gente es bastante difícil de llenar. Esto ha resultado en unos primeros meses más aburridos que ver a una vaca pastar, aunque me reconforta saber que no he sido la única que ha pasado gran parte del tiempo viendo series, leyendo, haciendo bizcochos y hasta manualidades (no es mi caso, pero una amiga a estas alturas es experta en hacer bufandas. Me regaló una de Griffyndor por mi cumple :D). Afortunadamente, cuando coges más confianza con el resto de asistentes igual de pringados y aburridos que tú, la cosa mejora notablemente.

A estas alturas pensaréis que menudo año he pasado, pero lo cierto es que saco muuuchas cosas positivas y pocas negativas. De hecho, la única negativa es el aburrimiento máximo que he llegado a soportar durante muchos fines de semana y algunas tardes, pero ya casi que se me ha olvidado. Las positivas son todas estas:

  • he podido vivir mis primeros meses de independencia real;
  • aunque apenas he practicado el francés (medio Gap piensa que soy inglesa), lo he mejorado bastante;
  • he vivido en otro país, lo cual siempre te enseña cosas;
  • esta gente tiene muchísimas vacaciones que yo he aprovechado para viajar como la que más (vendrán entradas exclusivas para "darsus" envidia con los viajes);
  • vivir sola puede ser aburrido, pero también hace que tengas mucho tiempo para pensar y reflexionar. Al final he llegado a un punto de paz interior que ni los monjes tibetanos;
  • me llevo dos amigas GENIALES y
  • he aprendido sobre el sistema educativo francés y he visto cómo se da clase de español.

Cena de navidad con algunos de los auxiliares
En este último mes de aventura francesa casi da rabia irse porque ha sido cuando más a gusto he estado. Ya siento que es mi segunda casa, estoy cómoda con el resto de auxiliares y me he adaptado a la dinámica de vida de aquí. No estoy segura de si lo echaré de menos, pero puedo decir que no me arrepiento en absoluto de haber venido y que me da un poco de penita irme. Así que si eres estudiante de magisterio de lenguas, traducción o filología, pide la beca en cuanto acabes porque es una gran oportunidad :D

Si tienes dudas más concretas sobre el procedimiento para solicitar la beca, los numerosos papeleos que hay que llevar a cabo si tienes pensado ir a Francia o cualquier otra cosa que se te ocurra, envíame un correo y te responderé enseguida :)

11 comentarios:

  1. Hola Alejandra. Me ha gustado mucho tu publicación. Tengo pensado pedir la beca este año a Francia también y estoy un poco nerviosa por todo el papeleo. Te quería preguntar sobre la compañía que cogiste para tener saldo en el móvil. Sé que para Inglaterra se puede usar GiffGaff, pero ni idea con Francia. ¡Muchas gracias por la entrada, me ha servido mucho! Lourdes

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  2. ¡Hola! Me alegro mucho de que te haya servido de algo :D Justo hoy creo que ha salido la convocatoria. Es verdad que el papeleo es un rollo, pero no es difícil, solo hay que estar muy encima y tener en cuenta el plazo.
    En Francia yo te recomiendo Free. Tienen una tarifa de 2 euros al mes que incluye sms y mms gratis ilimitados y 2h de llamadas a móviles y fijos de Francia, además de un poquito de internet (bastante poquito). Luego ya tiene otras tarifas. Es contrato pero no hay permanencia.
    Esa es la que yo llevo usando desde que llegué (el año pasado y este también, que sigo en Francia). Si no, también puedes echar un vistazo en Leclerc, las tarifas con internet estaban bien. Quizá SFR también está bastante bien.
    Si tienes cualqueir otra duda estoy disponible para solucionarla :)
    ¡Un saludo!

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  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  4. Hola Alejandra!
    Me interesaría pedir una beca para ser auxiliar de conversación, googleando he dado con tu entrada y la verdad que me iría genial si me pudieras contar un poco cómo funciona :) Páginas web, fechas importantes, plazos... También tengo la duda de si daría el perfil, ya que he estudiado el grado universitario de Educación primaria pero nada de filologias, traducción o máster de maestra de español.
    Muchas gracias!

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    1. Hola Sandra,
      Me alegra que hayas dado con mi entrada y que te hayas animado a preguntar. Antes de decirte cosas más concretas, te comento que el BOE dice lo siguiente en el apartado requisitos: "Grado de Maestro Bilingüe o con mención en Lengua Extranjera, ambos con especialidad en francés**". Es decir, que para poder optar a la beca, como me has dicho que has estudiado el grado en educación primaria, tienes que haber hecho la especialidad en lengua extranjera (sea inglés o francés según el país al que quieras ir). Si me confirmas que ese es tu caso, entonces ya te daré toda la información que te haga falta :)
      ¡Muchas de nadas!

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    2. No cursé esa mención, así que entiendo que quedaría fuera de esta beca. Qué lástima :(
      Seguiré formándome pues, a ver si algún día tengo la oportunidad.
      ¡Gracias de nuevo por tu respuesta! Me ha sido de gran ayuda

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    3. Pues mira, la mala noticia es que no puedes pedir la beca, pero la buena es que puedes trabajar como auxiliar de conversación por tu cuenta. Es decir, puedes buscar trabajo como auxiliar en colegios e institutos privados, mandando CV como para cualquier otra cosa. También tengo una entrada sobre becas en general (http://esperaquemeloapunto.blogspot.fr/2015/10/became-became-muuuchoooooo.html), igual alguna se ajusta a ti. Estoy pensando sobre todo en los lectorados, pero échale un vistazo a todas :)

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  5. Hola Alejandra!!
    Me llamo Verónica y este año estaré de auxiliar de conversación en Francia (también he estudiado traducción e interpretación en la UA! :D) Me han dicho de hacer una programación de las clases y aunque me estoy poniendo manos a la obra con el material, no sé cómo manejar a un grupo de adolescentes. ¿Podrías comentar cómo fue tu experiencia dentro de las aulas? Con sólo un poquito me bastaría. Me gusta mucho el humor y los temas de tu blog, es un placer leerte. Siento el tochaco
    Un abrazo

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    1. Hola Verónica :)
      Pues mira, si tienes suerte, no tendrás que estar tú sola con los chavales en la clase. En principio siempre hay un profesor, y es él o ella el que se encarga de manejarlos. El tipo de chavales que te toquen depende mucho de la zona del instituto, pero en general, si no es un barrio chungo de una gran ciudad, son más respetuosos que en España. En cualquier caso no es algo de lo que tengas que preocuparte, porque hasta que no estés allí no vas a saber lo que te va a tocar, y aunque lo sepas... es algo que se aprende con la práctica, no hay un método mágico.
      Espero que te vaya genial el año y me alegro mucho de que me leas :)

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    2. Muchas gracias por tus respuestas y espero que te vaya muy bien en tus futuros proyectos!!

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