sábado, 9 de mayo de 2015

El secreto para hacer regalos con mucho valor y poco dinero

"¡Hay tantas cosas en la vida más importantes que el dinero! ¡Pero cuestan tanto!" Grouxo Marx
Me encantan los regalos. Todo lo relacionado con ellos. La emoción de no saber qué es, la sorpresa cuando te los dan, la satisfacción que da ver que a alguien le gusta el tuyo, el verlos perfectamente envueltos y preparados... Me dedicaría a pensar regalos perfectos para las personas y a prepararlos.

¿¿¿En qué momento los regalos se han asociado a "caro", "ruina", o "molestia"???

Cuántas veces habré oído "Uf, es que tengo muchos cumpleaños este mes y me estoy arruinando", "Voy a felicitar por Facebook y ya está porque no tengo dinero", "He acordado con mis amigos/familia que no nos vamos a hacer regalos este año, así ahorramos", "Tengo que ir a comprar los regalos de navidad, qué pereza".

Hacer un regalo significa hacer feliz a alguien aunque sea durante un rato (a veces durante un día o un mes o durante muchos momentos a lo largo de su vida). A todo el mundo debería hacerle tanta ilusión como a mí. Y si creéis que el dinero es un gran problema a la hora de regalar, estáis muy equivocados. Olvidaos por un momento de El Corte Inglés, los anuncios de la tele y demás gilipolleces y pensad en lo que de verdad tiene valor.

He aquí un compendio de frases populares (hay intrusas adaptadas por mí...) y frases célebres relacionadas con este concepto:
  • Los regalos caros no dan la felicidad
  • La riqueza consiste mucho más en el disfrute que en la posesión.
  • El tiempo es de lejos más valioso que el dinero, porque el tiempo es insustituible
  • El tiempo y dedicación que pones en un regalo es oro
  • Un regalo currado, personalizado y barato vale más que un reloj de 1000 euros
  • Un amigo es un tesoro
  • El que tiene lo bastante para poder hacer bien a otros, es rico
En fin, si sois seres "avispaos" habréis llegado a la conclusión, a partir de las frases de arriba, de que el tiempo, la amistad y las experiencias son más valiosos que el dinero. Invitar a alguien que hace tiempo que no ves a tomar un café, enviar una postal, currarte una manualidad, dar una fiesta sorpresa, sorprender a un amigo apareciendo en su casa con una peli y unas palomitas... Son cosas que necesitan muy poco dinero, poquísimo. Y sin embargo son muchísimo más valiosas que el reloj de 300 euros antes mencionado. Si para ti no lo son... replantéate el sentido de la vida, medita un rato, vete de viaje o haz algo hasta que entres en razón.

Lo que pasa es que resuuuuuulta que, para sustituir ese dinero que no nos gastamos, hace falta tiempo, imaginación, creatividad, esfuerzo, análisis... y sobre todo mucho aprecio por la persona y generosidad para querer darle todo eso. Probablemente ahora te hayas dado cuenta de la razón que tenía el señor Grouxo Marx cuando dijo la frase que he puesto al principio.

Así que si tienes que hacer un regalo... ¡CÚRRATELO! Mira recetas, ve a papelerías, a tiendas de manualidades, escucha atentamente a la persona para averiguar qué le hace ilusión. En definitiva, demuéstrale que te importa y que no le has comprado un pisapapeles o una minifondue de chocolate para cumplir con la "obligación" de regalar.


Acumuladores de polvo
Yo tengo la suerte de tener amigas como Lauren, que me ha regalado por mi cumpleaños algo que cumple con todo lo que he mencionado antes (demuestra que me ha escuchado, que le ha dado vueltas a la idea y que ha empleado tiempo y esfuerzo en hacer el regalo): una bufanda de Griffyndor tejida por ella. Y yo, más contenta que unas pascuas.



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